
En dos semanas, el intrusismo en la vigilancia de obras ha vuelto a las noticias por dos caminos distintos. El 24 de octubre, Andalucía Información contó que la Unidad Local de Seguridad Privada de la Policía Nacional en El Puerto de Santa María había inspeccionado varias obras tras recibir avisos: encontró a personas haciendo rondas perimetrales y vigilando recintos, maquinaria y materiales, comprobó que la empresa responsable no tenía la autorización administrativa para prestar servicios de seguridad privada, detuvo a una persona por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores y propuso sanciones por infracciones muy graves de la Ley 5/2014. La noticia añade que contratar esos servicios puede generar también responsabilidad administrativa para quien los contrata.
El 29 de octubre, Arsepri recogía, a partir de COPE Catalunya, que sindicatos y asociaciones del sector denuncian en Cataluña la presencia creciente de grupos que vigilan obras públicas y privadas sin estar habilitados, anunciándose con carteles de «control», «mantenimiento» o «servicios 24 horas».
Hay un tercer dato, de febrero, que explica por qué el problema dura: según Metrópoli Abierta, Interior archivó once de las doce denuncias presentadas por un sindicato sobre obras públicas de Barcelona porque, tras las comprobaciones, no quedó acreditada la infracción. La patronal catalana explicaba que, cuando llega la inspección, a menudo no hay nadie vigilando, y que sin acta no se puede abrir expediente.
La conclusión sirve en los dos sentidos: lo que no está documentado no existe. Ni la infracción del intruso ni el servicio bien hecho de la empresa habilitada.
Por qué le importa a una central receptora
Las obras son un cliente habitual de las CRAs: alarmas e instalaciones de vídeo temporales, perímetros que cambian cada pocas semanas, maquinaria y material que desaparecen de noche y acudas a horas difíciles. Frente a un cartel que promete «servicios 24 horas», la ventaja de una central habilitada no es solo técnica: es que puede demostrar lo que hace. Y esa capacidad de demostrar es lo que protege también a la constructora o al promotor que la contrata.
Lo que dice la ley, en tres líneas
- Sin contrato no hay servicio. La Ley 5/2014 establece que no se puede prestar ningún servicio de seguridad privada que no haya sido previamente contratado y, en su caso, autorizado (artículo 9.1).
- Por escrito y comunicado antes de empezar. Los contratos se formalizan por escrito y se comunican al Ministerio del Interior o al órgano autonómico competente con antelación al inicio del servicio (artículo 9.2).
- Solo quien está autorizado. La ley prohíbe prestar servicios de seguridad privada sin la autorización correspondiente o sin haber presentado declaración responsable (artículo 10.1.a), y su régimen sancionador alcanza también a quien lo hace sin estar autorizado (artículo 3.3).
Una obra es un abonado que cambia cada semana
Para la sala, una obra no se parece a un local comercial. Avanza por fases, cambia de accesos, de horarios y de responsables, y entran y salen subcontratas. Si el software trata la obra como una ficha estática, el operador acaba llamando a un encargado que ya no está o activando una operativa pensada para la fase anterior. Conviene tener:
- Contactos y operativas con calendario: quién atiende cada franja, qué hacer en horario de trabajo y qué hacer de noche o en festivo.
- Zonas que se dan de alta y de baja según avanza la obra, con fecha y con quién lo pidió.
- Vídeo en el flujo de la alarma, para verificar con la imagen delante antes de movilizar a nadie.
- Supervisión de las comunicaciones: en una obra los equipos se mueven, se desconectan y se quedan sin alimentación más de lo normal.
Lo que una central puede enseñar y un cartel no
Cuando hay un robo, una reclamación de la aseguradora o una inspección, la pregunta es siempre la misma: ¿qué pasó y quién hizo qué? Una CRA que lo tiene todo ordenado por obra puede responder en minutos:
- El expediente: contrato, comunicación previa del servicio, certificado de instalación, planos, análisis de riesgos y revisiones de cada equipo.
- El registro de cada señal: hora de llegada, verificación, imágenes consultadas, decisión del operador y avisos a la Policía o a la Guardia Civil.
- El resultado de cada acuda: quién fue, a qué hora llegó y si fue falsa alarma o intrusión confirmada.
- El histórico de documentos y comunicaciones intercambiados con el cliente: cambios de fase, altas y bajas, incidencias comunicadas.
Ese mismo expediente es un argumento comercial. Ante una constructora que duda entre un servicio habilitado y otro más barato, poder enseñar cómo queda documentado cada aviso, y que el contrato está comunicado como exige la ley, pesa más que cualquier folleto.
Cuando llega la inspección o la reclamación
La inspección trabaja con documentos y con actas. Para una central, eso significa tener la documentación de cada abonado a mano, no repartida entre carpetas, correos y hojas de cálculo, y que lo registrado no dependa de que el operador se acuerde de apuntarlo.
Cómo lo aborda TERA
TERA, el software para centrales receptoras que distribuye, implanta y soporta EXDESIS, permite integrar todo el negocio de seguridad privada, con sus propios módulos o con sus capacidades de integración: del presupuesto al contrato y de la instalación a los mantenimientos.
- Gestor documental propio, con trazabilidad y acceso en todo momento a toda la documentación de cada cliente y abonado, y el histórico de los documentos intercambiados con cada cliente.
- Gestión de la documentación obligatoria: análisis de riesgo, certificado de instalación, contrato, certificado de grado, planos y checklists de revisiones.
- Trazabilidad de cada actuación ante aseguradoras y Policía, e integración telemática con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
- Contactos y operativas con calendario y horarios, y operador guiado según el tipo de alarma y la instalación.
- Vídeo y prealarmas dentro del tratamiento de la alarma, y supervisión de comunicaciones con test y calendarios.
- App de vigilantes y acudas, con intervenciones sin llamada, resultado «falsa alarma» o «confirmada» y trazabilidad para el informe a la Policía.
TERA gestiona abonados con cientos de detectores y cámaras, y servicios a la medida de cada instalación, como una obra que cambia de forma cada pocas semanas.
Si vuestra central da servicio a obras o a instalaciones temporales y os cuesta tener cada expediente y cada actuación a mano, contadnos cómo lo hacéis hoy: escribidnos a comercial@exdesis.com o llamadnos al 91 954 17 16.
Este artículo resume con fines informativos las noticias y la norma citadas. No sustituye al asesoramiento jurídico ni a la consulta del texto vigente de la Ley 5/2014 y de su normativa de desarrollo.
Fuentes
- «La Policía Nacional actúa contra el intrusismo profesional en el sector de la seguridad privada», Andalucía Información, 24/10/2026
- «El sector de la seguridad denuncia el intrusismo de empresas fantasma en la vigilancia de obras públicas y privadas», Arsepri, 29/10/2026 (a partir de COPE Catalunya)
- «Interior archiva una decena de denuncias por 'intrusismo laboral' en obras públicas de Barcelona», Metrópoli Abierta, 24/02/2026
- Ley 5/2014, de 4 de abril, de Seguridad Privada (texto consolidado), BOE



