
Esta semana han coincidido tres noticias que dibujan bien hacia dónde va la teleasistencia en España. El 21 de octubre, el Gobierno de Cantabria anunció que ha terminado de sustituir los terminales analógicos por terminales digitales para todas las personas usuarias del servicio de dependencia, que según la consejería son 4.593. Los nuevos equipos se comunican por internet o por redes móviles y se completan con detección automática de caídas, avisos de humo o gas, alertas por cambios en las rutinas habituales y relojes o pulseras con geolocalización para la atención fuera de casa.
Ese mismo día, la Comunidad de Madrid autorizó la adjudicación de la segunda fase de su Historia Social Única y de la Teleasistencia Avanzada Domiciliaria: 22 millones de euros para los próximos tres años, con dispositivos de seguimiento a distancia y uso de inteligencia artificial para analizar datos y detectar necesidades de forma anticipada. Y en Arganda del Rey se prepara un contrato de 269.000 euros que incluye teleasistencia fija y móvil, dispositivos con GPS y sensor de caídas, y zonas de seguridad que avisan si el usuario sale de ellas.
Para una central receptora que presta o se plantea prestar servicios de teleasistencia o de protección personal, el mensaje es claro: el terminal ya no es un teléfono con un botón. Es un pequeño sistema con varios sensores, que se comunica por IP o por red móvil y que acompaña a la persona también fuera de casa.
El telón de fondo: adiós al cobre y al 3G
El cambio no es solo una decisión de las administraciones. España completó en 2025 el cierre de las centrales de cobre de Telefónica, y con ellas desaparece la línea analógica sobre la que se diseñaron muchos terminales. En la red móvil, según Mobile World Live, el 3G está prácticamente apagado y el 2G se mantiene para servicios críticos: Vodafone y MásOrange lo conservarán hasta 2030 y Movistar aplazó su cierre a 2026. La consulta pública que abrió el Ministerio para la Transformación Digital, cerrada el 20 de enero de 2026, preguntaba expresamente por los sistemas de teleasistencia.
Es el mismo proceso que el sector de la seguridad conoce bien con los comunicadores de alarmas. La diferencia es que aquí, al otro lado, hay una persona mayor o dependiente que no siempre puede avisar de que algo no funciona.
Qué cambia en la operación de la central
1. De atender llamadas a tratar eventos
Con un terminal analógico, casi todo era una llamada de voz. Con los terminales digitales llegan señales de naturaleza muy distinta: una caída detectada sin que la persona pulse nada, humo en la cocina, una fuga de gas, un día sin la actividad habitual o una salida de la zona segura. Cada tipo de evento pide una actuación diferente y, a veces, contactos distintos según la hora o el día. Sin operativas bien definidas por tipo de señal, el operador improvisa, y en teleasistencia improvisar es caro.
2. Un usuario, varios dispositivos
El terminal del domicilio, el colgante, el detector de humo, el sensor de gas y el reloj con localización forman, en la práctica, una pequeña instalación por persona. Y su composición cambia con el tiempo: en Cantabria, los dispositivos complementarios se asignan según el plan individual de atención de cada usuario. La central necesita ver todo eso como una sola ficha, con la configuración propia de cada persona.
3. La comunicación también es una alarma
Un terminal digital que deja de comunicar no avisa de nada. Por eso la supervisión periódica de las comunicaciones y el test automático pasan a ser parte del servicio, no un extra técnico. Y con el 2G camino del apagado, conviene saber cuántos equipos dependen todavía de esa red y planificar su sustitución antes de que el operador fije fecha.
4. Fuera de casa
La teleasistencia móvil exige gestionar ubicaciones, zonas de seguridad y una cadena de movilización que va desde los contactos de la familia hasta los servicios sanitarios, la Policía o los Bomberos. El pliego de Arganda pide además custodia segura de llaves o una alternativa para entrar en la vivienda en una emergencia.
5. Seguimiento, documentación y datos
Los contratos públicos ya no se limitan a responder a los avisos. El de Arganda prevé contacto con los usuarios al menos cada 15 días y una visita domiciliaria cada tres meses. Madrid quiere cruzar los datos con la Historia Social Única y aplicar inteligencia artificial. Todo ello exige registros completos y fiables, documentación ordenada por usuario y datos disponibles sin esperar a procesos nocturnos. Y, al tratarse de información de salud, un nivel de protección acorde con lo que el RGPD exige para los datos especialmente protegidos.
Una oportunidad para las centrales de seguridad
Las administraciones están pidiendo exactamente lo que una central receptora sabe hacer: atención 24 horas, tratamiento de señales de muchos dispositivos, supervisión de comunicaciones, movilización de recursos y trazabilidad. Las centrales que ya trabajan con intrusión, incendio, vídeo y acudas tienen buena parte del camino hecho, siempre que su software les permita tratar estos nuevos eventos con la misma disciplina que una alarma de intrusión.
Cómo lo aborda TERA
TERA, el software para centrales receptoras que distribuye, implanta y soporta EXDESIS, gestiona abonados con cientos de detectores y cámaras, y servicios a la medida de cada instalación, con su propia traducción de eventos, operativas y calendarios.
- Operativas por tipo de señal: guía al operador con las actuaciones según el tipo de alarma y la instalación, con contactos y operativas con calendario, y filtros para especializar operadores por tipo de alarma, subcartera o idioma.
- Comunicaciones bajo control: test y supervisión de las comunicaciones en tiempo real, con calendarios y horarios, y un agente de comunicaciones masivas por email, WhatsApp y SMS.
- Protección personal: app para Android e iOS con botón de pánico y modo protección con temporizador.
- Documentación y datos: gestor documental propio con el histórico de cada cliente y abonado, e IBO, que pone en tiempo real los datos de la operación y abre la puerta a aplicar la inteligencia artificial.
- Seguridad: certificación del Esquema Nacional de Seguridad en Categoría Alta.
Los fabricantes que aún no están integrados se incorporan como parte del proyecto. Detrás hay más de 25 años de experiencia construyendo software para centrales receptoras de alarmas.
Si vuestra central presta teleasistencia o protección personal, o está pensando en hacerlo, contadnos qué os cuesta hoy y vemos cómo resolverlo con TERA y las adaptaciones que hagan falta. Escribidnos a comercial@exdesis.com o llamadnos al 91 954 17 16.
Fuentes
- «Cantabria completa el cambio a la teleasistencia digital y añade nuevos sensores», Ifomo, 21/10/2026
- «La Comunidad de Madrid inicia la segunda fase de la Historia Social Única y Teleasistencia Avanzada Domiciliaria para facilitar la atención a los dependientes», Comunidad de Madrid, 21/10/2026
- «Arganda prepara un nuevo contrato de teleasistencia por 269.000 euros con atención las 24 horas y dispositivos GPS», Diario de Arganda, 20/10/2026
- «Medio millón de ascensores impiden apagar la 2G en España», Mobile World Live, 30/12/2025
- «Tras 101 años de servicio telefónico y 26 años de ADSL, España lideró el apagado mundial de las centrales de cobre», Xataka Móvil, 25/08/2026



